Reseña "El fin de la Eternidad"

jueves, 9 de agosto de 2012


► Título:  El fin de la Eternidad
► Autor:  Isaac Asimov
► Editorial:  DeBolsillo
 Páginas:  279 páginas
► Precio:  8,95€


En el siglo XXVII, la Tierra funda una organización llamada Eternidad, enviando sus emisarios al pasado y al futuro para abrir el comercio entre las diferentes épocas, y para alterar la larga y a veces trágica historia de la raza humana. El proyecto estaba integrado sólo por los mejores y más brillantes exponentes de cada siglo: personas que dejaron de lado sus propias vidas para dedicarse a servir a los demás.
Para hombres como Andrew Harlan, Eternidad representaba mucho más que un trabajo: era su vida, su amante, sus hijos, su familia. Pero cuando viajó al siglo cuatrocientos ochenta y dos, no pudo evitar enamorarse perdidamente de una hermosa no eterna llamadá Noys Lambent. Ahora, perseguido por una burocracia todopoderosa, Harlan y su amada escapan entre los siglos, buscando romper todas las reglas que sean necesarias para preservar su futuro juntos. Incluso si para ello deben destruir la propia Eternidad...

Y toca otra reseña sobre ciencia ficción. Para bien o para mal, esta vez le ha tocado a un libro de Asimov. Tengo que decir que en general, me encanta leer las obras de Asimov. Puede que la historia no sea buena, puede que los personajes den asco, pueden ponerse mil cosas en su contra en una misma novela, que yo seguiré leyendo con tal de poder gozar de sus razonamientos filosóficos acerca de la humanidad y de sus descripciones del espacio, de posibles futuras culturas, infinitos posibles futuros que siempre quedan muy lejos de nuestro alcance (y del suyo por medio siglo extra).

Además, esta novela de Isaac Asimov tiene un estilo que no suele ser común en sus libros. Es decir, cuando lo leía, mi impresión era estar y no estar leyendo a Asimov a la vez. No sabría explicarlo mejor, pero esa fue la sensación. Lo cual no quiere decir que la lectura fuera aburrida, ni mucho menos. Debo decir que el título de este libro me llamaba desde hace mucho tiempo: seamos sinceros, "El fin de la Eternidad" es un título misterioso y atrayente, con infinitas posibilidades. El título puede referirse a cualquier cosa, pero todos tenemos claro al leerlo que la historia va a tener como pilar central el tiempo. Y es que el espacio ha sido tratado en innumerables ocasiones en los libros de este escritor, pero el tiempo era una materia de estudio que aún no había tocado en ninguno de los otros libros que pude leer. El tiempo y sus efectos en una sociedad que es capaz de jugar con él.

Asimov nos presenta en el primer capítulo a Andrew Harlan, Ejecutor, Especialista y Eterno dentro de la organización atemporal llamada la Eternidad. Dicha organización se estableció en el siglo XXVII tras la construcción de la máquina del tiempo, con el fin de establecer el comercio entre distintos siglos de materias primas y energía, consiguiendo prosperidad en todos ellos. Sin embargo, el estudio de la Realidad (con R mayúscula) les llevó al descubrimiento de los llamados Cambios de Realidad (también con C mayúscula), que no son otra cosa que el estudio de la decadencia de una sociedad y qué acciones ejecutadas en el momento correcto conseguirán cambiar a esa sociedad y hacerla, en definitiva, más estable y feliz. La Eternidad, por tanto, es un conjunto de hombres arrancados de sus respectivos siglos del tejido del tiempo, de sus familias, maridos, mujeres y hijos, para servir a la humanidad y ayudarla, evitando las grandes catástrofes.

Y Andrew Harlan es uno de los encargados de ejecutar dichos cambios. Los ejecutores, como veremos, no están bien vistos dentro de la Eternidad, por el hecho de que los cambios de realidad ocultan una verdad importante que todos los llamados Temporales (es decir, cualquier persona no perteneciente a la Eternidad) ignoran: los Cambios de Realidad modifican la Realidad de forma que una persona puede no nacer nunca, otra puede ser increíblemente desgraciada en la nueva Realidad, un gran invento puede perderse, una obra de arte nunca llegar a crearse, todo sea por el bien de la humanidad. Por tanto, aunque los Observadores y los Programadores se encargan de elegir cómo debe de cambiar la Realidad y sentenciar con ello a miles de personas a la no-existencia, quien da el golpe es el ejecutor de turno, lo que a ojos de los demás, es dicho ejecutor quien ha destruido la Realidad anterior. En otras palabras dentro de los eternos, Harlan es prácticamente un paria. Un paria adoptado como discípulo predilecto por la persona más eminente de toda la Eternidad, pero un paria al fin y al cabo.

-Ya ha matado a las naves interplanetarias, ¿no? 
-Las hemos retrasado un Siglo.
Feruque hizo una muerca y ahogó un comentario despectivo.

Harlan, además, podía vanagloriarse de ser un Eterno perfecto: sus ojos observaban la realidad de forma objetiva, no se entrometía si no era estrictamente necesario en los asuntos de dicha realidad y sus ejecuciones eran impecables. Sin embargo, todo esto ocurre cuando conoce en el siglo 482º a Noys Lambent, una aristócrata que ayuda voluntariamente a la Eternidad, cuya casa debe de compartir por el bien de una misión cuyo objetivo desconoce. Andrew, inexperto y hasta el momento tan interesado por las mujeres como por la trayectoria del vuelo de una mosca de la fruta, cae rendido en poco tiempo a los encantos de Noys, acostándose con ella y enamorándose irremediablemente.

-Si me hicieras Eterna... - suspiró ella, aunque Harlan casi no podía oírla, ensordecido por los latidos de su corazón. Los labios de Noys estaban húmedos y entreabiertos.

Poco después, nuestro protagonista se entera de que la misión consistía precisamente en evaluar los impulsos de las aristócratas de dicho siglo a relacionarse con los Eternos y si dicha tendencia existía, corregirla. Esa corrección significaría la destrucción de la Noys de la que está enamorado, de la única mujer que alguna vez ha conseguido hacerle sentir algo, así que Harlan comienza a tramar un plan para salvarla, aunque ello signifique destruir la Eternidad y la prosperidad que esta ha dado a la humanidad.

La historia, como vemos, es prometedora. Tenemos romance, aventuras, ciencia ficción y filosofía, un cóctel muy bueno, que en momentos nos pone de parte de los llamados Temporales y en otros de parte de la Eternidad, de la ética o no ética de los Cambios de Realidad, la justificación de los medios para alcanzar el fin, lo peligrosa que podría resultar una humanidad sin estar bajo la supervisión de nadie, la necesaria libertad del ser humano como individuo. Todos estos temas, así como el amor prohibido, las paradojas temporales, y la teoría del superhombre aparecen en este libro.

-En el fondo, quizás hemos impedido la evolución de la especie porque no queremos encontrar al superhombre.
-Es posible - dijo Harlan -. ¿Qué nos importa?
-Pero ¿y si el superhombre existe en efecto, fuera del alcance de la Eternidad? Nosotros controlamos solo hasta el Sesenta mil. Al otro lado de esa frontera están los Siglos Ocultos.

Sin embargo, no todo puede ser bueno. No sé si mi caso es aislado, por haberme leído rápidamente algunos capítulos, haberme perdido algún detalle importante, quizás, pero la impresión que tenía hasta prácticamente la mitad del libro era la de unos cimientos tambaleándose: la obra que tiene lugar sobre el escenario es interesante, pero es difícil concentrarse si los pilares que lo mantienen comienzan a temblar. Así, vemos grandes acontecimientos que se justifican simplemente con la malinterpretación de alguna conversación, personajes que, en principio sin fundamento, se creen los reyes del mambo, otros que de la noche a la mañana su personalidad da un giro de casi 180º, perfectos para la situación que viven, demasiado perfectos... 

La parte buena es que todos estos errores no consiguen empañar la trama y hacernos el libro insoportable, sino que uno puede simplemente pasarlos por alto en un acto de buena fé. Sin embargo, lo que para mí es imperdonable es el final. Un final muy interesante y que desde mi punto de vista, con un solo capítulo más, un epílogo, habría sido perfecto, pero que por su brusca introducción acaba pareciendo un parche, como si el autor se hubiese cansado de escribir y punto. En fin, que deja un sabor bastante amargo después de un libro de bastante calidad. Sin embargo, dicho final tiene menciones a otros libros de este autor que quien los haya leído sabrá apreciar y conocer así la importancia del control que la Eternidad ejerce sobre la humanidad.

En resumen:

A favor:

  • Viajes en el tiempo
  • Relatos sobre las diferencias entre Siglos
  • Reflexiones filosóficas sobre el hombre y el tiempo
  • Historia de amor
  • Una historia muy elaborada
  • Final que enlaza con otras obras
En contra: 

  • Algunas bases del libro no se explican con suficiente claridad
  • Cambios bruscos de personalidad en algún personaje
  • Durante parte del libro es imposible entender las acciones de algunos personajes hasta algunos capítulos más tarde, ni siquiera se dan pistas para despejar alguna duda
  • Algunos personajes tienden a modificarse demasiado para dar estabilidad a la trama, lo que consigue el efecto contrario
  • Final brusco, interesante, pero mal planteado
Puntuación

El Fin de la Eternidad


Notable

6 comentarios :

  1. Me encanta Asimov especialmente Azazel. Me hace gracia encontrar hoy esta entrada, judto acabo de descubrir una revista americana con el nombre de Asimov en la que hay relatos de ciencia ficción muy buenos. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Acabo de encontrar dicha revista, intentaré echarle un vistazo a los relatos, así aprovecho para practicar mi inglés :)

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Yo de Asimov sólo he leído Yo, Robot, pero estoy ansiosa de probar más, casi ni me importa cual, todos lucen igual de apetitosos.

    Excelente reseña, ¡saludos!

    ResponderEliminar
  4. En ese caso te recomiendo leer antes la Trilogía de la Fundación (que acaba siendo una saga de unos 7 libros si no recuerdo mal), de la que sub_zero hizo una reseña hace un tiempo. Más que nada, porque verás que muchas de las obras de Asimov acaban repercutiendo en esta. Otra saga muy interesante es la llamada "saga de la Tierra", que comienza con Bóvedas de Acero y que trata también sobre robots e incluso nombra partes de Yo, Robot.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Perdón, el Ciclo de la Tierra, (que no saga) es el comienzo de la saga de la fundación. Para más info: http://es.wikipedia.org/wiki/Saga_de_la_Fundaci%C3%B3n

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Este autor tiene mucha fama últimamente, pero es que no se porque pero a mi no me llama XD
    Supongo que las historias son demasiado románticas para mi gusto.
    Un saludo ^^

    ResponderEliminar

 
Generación Reader © 2012