Reseña "Mandrágora"

lunes, 8 de octubre de 2012

Aunque a mí me ha gustado leer prácticamente desde que tengo memoria, mis incursiones en el mundo de las letras comenzaron siendo más bien breves y esporádicas. La resistencia, entrega inicial de la exitosa trilogía Memorias de Idhún, fue de las primeras novelas "largas" que me atreví a leer y que hicieron florecer ya no mi afición por los libros, sino mi pasión, motivo por el cual guardo un recuerdo más que bonito de esos libros. Sin embargo, La resistencia no es ni mucho menos la primera historia que salió de esa factoría que Laura Gallego tiene por cerebro, así que después de haber devorado 10 de sus novelas en el transcurso de los años, he decidido por simple curiosidad adentrarme ahora en alguno de esos mundos previos al maremoto idhunita. Mandrágora, una novela que salió publicada en el año 2003, ha sido la primera parada de algo que espero sea un largo viaje a través de esas obras olvidadas que ya va siendo hora de desempolvar.

Título: Mandrágora
Autor: Laura Gallego
Año de publicación: 2003
Género: Novela, fantasía
Editorial: Pearson Alhambra
Páginas: 169
PVP: 10.00
ISBN: 9788420540689

Sinopsis

Cornelius, el sabio de la corte del rey Héctor, desaparece en extrañas circunstancias. Se busca un sustituto inmediato. El erudito Zacarías llega a la corte acompañado de su hija, la joven aprendiz Miriam. En las sombras, alguien conspira contra el rey para derrocarlo y apoderarse del reino. Miriam y Zacarías se verán envueltos en una trama de ambición, venganza y magia negra que pondrá sus vidas en peligro... Una novela de misterio, aventuras, intriga y elementos fantásticos en la que la protagonista descubrirá un terrible secreto acerca de su verdadera identidad

Opinión

La historia que Laura Gallego narra en Mandrágora nos transporta a la corte de un lejano reino medieval que acaba de perder de forma poco menos que misteriosa a uno de sus más eminentes miembros: un famoso erudito de nombre Cornelius que no solo desempeñaba labores de investigación y docencia en el castillo de rey Héctor, sino que formaba parte importante de un gobierno que ahora cojea por culpa de su ausencia. A fin de minimizar las consecuencias de su inesperada desaparición, Héctor decide realizar un llamamiento de urgencia a todos los sabios y estudiosos procedentes de cualquier rincón del planeta. En respuesta a su demanda, un maestro llamado Zacarías acude al hogar del rey Héctor y tras una demostración ciertamente sobresaliente de audacia y elocuencia, consigue ganarse el puesto que antes pertenecía a Cornelius. Sin embargo, el viejo Zacarías no viaja solo, sino que va siempre acompañado de una joven aprendiz que resulta ser su hija Miriam.
     La estancia de Miriam en el castillo del rey no será nada fácil, pues dada su condición humilde y su carácter diametralmente opuesto a la malicia y la superficialidad que muestran el resto de chicas en la corte, Miriam tardará bastante tiempo en encontrar un sitio donde encajar. La protagonista de Mandrágora es quizá uno de los principales atractivos del libro, una chica decidida e inteligente que valora mucho más su proceso de aprendizaje que otros asuntos tan superfluos como el protocolo, la ropa o encontrar el marido ideal y que además se desenvuelve de manera hábil en muchos campos como la medicina, la historia o las matemáticas gracias a la educación que ha recibido de su padre.

"-Lo siento, no he oído bien el resto de tu nombre.
-Miriam -respondió ella, irritada, pero insegura de pronto-. Sólo Miriam.
-Miriam de Sólo Miriam -repitió Ángela-. ¿Y qué tipo de feudo es Sólo Miriam? ¿Un reino, un principado, un ducado, un condado, una baronía... o nada de nada?"

En ese sentido, aunque puede que las comparaciones estén un poco fuera de lugar, Miriam me ha recordado bastante a Viana. Las similitudes con la protagonista de Donde los árboles cantan son manifiestas no solamente en el carácter de ambas (la rebeldía, la fuerza, la tozudez), sino en el hecho de que ambas novelas poseen una ambientación parecida. En Mandrágora encontraremos una mezcla bastante diversa de géneros, desde el misterio hasta la fantasía, pasando por algunos componentes místicos que son recurrentes en otras de sus novelas. A medida que avanzamos en la historia, Miriam se dará cuenta de que Cornelius pudiera no estar tan lejos del castillo como piensa todo el mundo, y más cuando comienzan a suceder cosas cada vez más extrañas a su alrededor. Poco a poco Laura Gallego va desenredando los hilos de una intriga que francamente, no da mucho de sí, y no porque la trama del libro me haya resultado aburrida o predecible, sino porque en 160 páginas pocas cosas se pueden contar.
     Por si no fuera bastante con encargarse de resolver el complot que tiene como objetivo destituir al rey Héctor de su puesto, Miriam tendrá que hacer frente a los siempre complicados entresijos del amor. La relación de Miriam con los personajes masculinos de la novela se balancea continuamente entre una complaciente amistad y un amor poco apasionado que, dadas las circunstancias, causa risa más que otra cosa. En alguna que otra ocasión Miriam también sufrirá los estragos de inquietantes sueños (seguramente causados por sus idas y venidas sentimentales) que parecen querer transmitirle algún tipo de información esencial relacionada con su pasado, aunque si lo que la autora pretendía era insertar un poco más de misterio a la novela, he de decir que se queda bastante corta.

"-No todo se aprende en los libros, maese Nemesius -repuso Zacarías, algo molesto-. Oneram discentem turba librorum, non instruit: "la multitud de libros carga de peso al estudiante, pero no le instruye". Si hubieseis salido de vuestra biblioteca, lo sabríais."

Hasta bien entrada la historia no seremos testigos de la parte más trepidante, por llamarla de algún modo, que puede ofrecernos Mandrágora. Para no revelar ningún detalle importante de lo que sucede en el libro, solo diré que toda la acción predominante en el final de Mandrágora se diluye un poco por lo fragmentada que está la narración en ese punto, plagada de cambios de escena tan bruscos y continuados que resulta difícil concentrarse en el desarrollo de los acontecimientos, por no decir que el argumento a estas alturas da tantos giros en tan poco tiempo que se pierde un poco de credibilidad por el camino. En resumidas cuentas, Mandrágora me ha parecido una novela entretenida, sin pretensiones, totalmente indicada para pasar una tarde de domingo (o de cualquier otro día si tienes mucho tiempo libre) entre las páginas de un libro rápido y fácil de leer. Si no has leído nada de Laura Gallego, ya lo puedes ir descartando; te sabrá a poco. Pero si ya eres fan de esta escritora dotada de tan hermosa imaginación, no deberías perderte una nueva cita con el estilo inconfundible de Laura y comprobar así cuánto ha mejorado con el paso de los años en aquello que tanto nos hace disfrutar. Al fin y al cabo, la espera hasta el siguiente libro puede hacerse muy larga...

Puntuación

Mandrágora


10 comentarios :

  1. El libro está bien pero claro, como tú dices, en tan pocas páginas no da para mucho más ... yo me lo cogí en temporada de exámenes, y está bien para pasar un rato agradable =)

    ResponderEliminar
  2. Yo discrepo totalmente (venga, a hacer amigos XD)
    Madrágora es uno de los libros que más me gustan de esta autora. De hecho me parece que la extensión es uno de sus aciertos, porque la historia es ligera, entretenida y no se hace pesada (a mi Idhún me cansó mucho).
    Y los personajes me encantaron, son muy vivaces.
    Pero lo digo desde el respeto y respetando tu opinión claro, para gustos los colores jaja.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como ya he dicho, creo que Mandrágora no es un mal libro, pero el final me pareció precipitado y en comparación con otras de sus novelas, esta palidece. Pero vamos, que no pasa nada, estamos aquí para compartir opiniones... Besos!

      Eliminar
  3. A mi no me llama mucho esta novela, que cosa yo no he leido nada de ella xD

    ResponderEliminar
  4. A mí me gustó mucho, aunque lo leí hace mucho tiempo y no me acuerdo demasiado... :S

    ResponderEliminar
  5. Yo también recuerdo MDI con mucho cariño aunque no sea de los primeros libros "largos" que leí. De Laura me faltan pocos por leer, este es uno de ellos pero aún no lo he tenido en las manos y es la primera vez (segunda con el IMM) que veo la portada, me encanta *-*
    Sí, sus personajes suelen ser bastante parecidos (Kai/Jack; Kirtash/Las hijas de Tara) pero da igual, te caen bien y no cuesta cogerles cariño. Si hay algo que me gusta de sus libros son esos finales tan made in Laura, siempre SIEMPRE me dejan con una sonrisa en los labios y un suspirín *-* Aunque te haya dejado colgado este es normal, por lo que dices pocas páginas y además, de que está dirigido a un publico más peque (que una cosa no quita la otra). En fin, no me enrollo más xD
    Un besote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como ya he dicho, Miriam me ha recordado mucho a Viana, aunque eso no es necesariamente malo. Una historia amena, pero sin más. Besos!

      Eliminar
  6. En su momento casi necesité una continuación, porque la historia tenía tanta chicha...

    ¡Besotes!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo diría que unas cuantas páginas más le hubieran venido muy bien al libro :P

      Eliminar
  7. Me encantó el libro, mi favorito sin duda. El final se que sabe a poco, pero tampoco es tan malo. Y es por eso que quiero una segunda parte. ¡Me encantó!

    ResponderEliminar

 
Generación Reader © 2012